domingo 1 de mayo de 2011

Dos en uno

Hoy, 1 de mayo (o de Mayo, si se trata de hacer alusión a la conmemoración del Día Internacional del Trabajo), primer domingo de este mes casi meridiano, por tanto, también, Día de la Madre (gracias, madre, porque tú das significado a este día) parcialmente eclipsado  por las reivindicaciones laborales de mejoras y de derechos... Gracia  tiene la cosa precisamente hoy (La reforma laboral ha sido todo un fracaso, dice un titular, no se ha generado ni un sólo puesto de trabajo), con esa cifra que casi raya los cinco millones de parados en este país en el que hace escasamente cuatro años negábamos la crisis y vivíamos todos a cuerpo de rey, con 4000 € mensuales como sueldo en la construcción (los hay que consideran de más el sueldo de 2000 € de un profesor o de un médico  sin guardias, tras años de estudio, preparación y de acreditación por oposición) y un mercedes en el garaje (o dos). Cuando la riqueza de un país se sustenta en bloques de hormigón levantando ciudades fantasma (Seseña y tantas otras), suceden estas cosas, pero es más fácil echarle la culpa  a los funcionarios, cosa que nosotros, los funcionarios honrados y cumplidores de nuestro trabajo durante años de bonanza para otros y no bonanza para todos, no olvidaremos ni perdonaremos en mucho tiempo. Nuestro voto tendrá en cuenta a quienes nos dejan cuando les viene en gana a merced de los leones. 

Nadie reparaba entonces en la competencia de mercado que comenzaba a ser China, su mano de obra barata y sus horarios, contra los que no se puede competir mientras la ley no sea igual para todos en este país. No se puede sostener, ni admitir, el que los ciudadanos extranjeros en este país gocen de todos los derechos sin ninguna obligación ni contribución a ellos. Los derechos hay que ganarlos entre todos para el disfrute de todos, nunca deben suponer un agravio para quien contribuyó al bienestar de todos con su trabajo y sus impuestos. El beneficio de los bienes comunes por parte de quien no contribuye a ellos es una gran INJUSTICIA SOCIAL.

A nadie parecía importarle que la economía necesitase inversiones que generasen más trabajo, alardeábamos de esa otra inversión del falso millonario: coches, viviendas, y vacaciones de lujo... Esto mueve ciertos sectores pero no genera trabajo a largo plazo. Para generar trabajo hay que apoyar al empresario. Nadie parece conocer el principio del empresario jodido: Si el empresario está jodido, el trabajador está más que jodido. Pero en este país cebado en medrar suelen pasar estas cosas. Y así vamos.
Nadie ha reparado (o lo mismo daba), al amparo de subsistir con las subvenciones, de que nuestra agricultura y nuestra ganadería no son competitivas. En Holanda, un agricultor de manzanas ecológicas es un empresario solvente y con aspecto de empresario, no de gañán (así son las cosas, no nos engañemos). El campo y la ganadería no se pueden seguir explotando como hace cincuenta años. Nuevas tecnologías (maquinaría) y nuevas técnicas de explotación e inversión son necesarias para apostar por el futuro. Europa lleva años apostando por los cultivos ecológicos e infraestructuras modernas, mucho más eficientes en cuanto a producción y rentabilidad.

No hace mucho, aunque vivir por tanto tiempo en el fondo de este pozo haga creer que hace una eternidad (este infierno dura ya demasiado), este país estaba convencido de que el ladrillo y los créditos bancarios eran una fuente inagotable para vivir a todo tren. El tiempo nos ha dado la razón a quienes la vida nos ha enseñado a no mirarnos el ombligo cuando andamos, sino a mirar a lo lejos, con perspectiva, a quienes nos han enseñado que en tiempos difíciles quien siembra recoge y quien guarda halla.
¿Un millón de funcionarios más en la última década? Sí, claro, todas las transferencias se han llevado a cabo en la última década y la descentralización conlleva un aumento de trabajadores en cada sector transferido, básicamente Sanidad y Educación. Pero esa no es la razón de cinco millones de parados, es una mínima razón, insignificante, una mota de polvo en el total de esa montaña de despilfarro económico sin precedentes y que, si no hubiese sido tal, ahora no seríamos el pariente pobre endeudado como media Europa y parte de Asia, a las que rendir cuentas de nuestros delirios de grandeza y de nuestras juergas. Finlandia ha empezado a renegar de gente como nosotros (no están dispuestos a mantener a los vagos de la Europa del sur, dicen con desprecio), así lo han dejado claro en sus urnas, ni su esfuerzo ni su trabajo están para pagar los despilfarros y las malas gestiones de otros. Llamémoslo egoismo, resurgires fascistoides, o simplemente estar hasta el gorro de quienes han montado la juerga todas las noches en casa y ahora no saben qué hacer con su resaca. Esta ha sido la realidad que nos ha acompañado durante mucho tiempo.
¿Terminaremos haciendo balones de fútbol manufacturados para la India? No llegará la cosa a tanto... Mejor empecemos a arrimar el hombro y dejar de llorar por lo que no hemos sabido cuidar, eso sí : que ninguno se agache para que su peso lo soporte otro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si gobernando el PP hubiesemos llegado a esta cifra de parados, se hubiese aprobado la jubilación a los 67, la Ley antitabaco, la disminución de sueldo a sus funcionarios (anticonstitucional por ese atentado a un derecho adquirido como son antigüedad, exclusividad etc,e tc, y sin precedentes en toda la democracia), y la congelación de las pensiones, hubiese ardido ya Madrid y la calle Génova, o como poco hubiesen obligado a dimitir y a adelantar elecciones. Por eso, a las imágenes y las palabras de los vendidos sindicalistas de esta mañana y sus serviles seguidores no me queda otra que un corte de mangas y mandar a todos estos defensores del trabajador de esta noble izquierda que nos gobierna a la mismísima mierda y rogarles que dejen ya de hacer el paripé.

L.D.

El patio dijo...

Si se supone que debo conocer la firma con las iniciales, no caigo...
Gracias por el esfuerzo de leer y comentar.